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ZooParc de Beauval: cierre excepcional al público los días 10 y 11 de octubre de 2026

Con motivo del Día Mundial de los Gorilas el 24 de septiembre, repaso de las acciones de conservación llevadas a cabo sobre el terreno por Beauval Nature, desde hitos mundiales en el medio natural hasta los equilibrios de los once gorilas acogidos en el ZooParc de Beauval.
Una celebración internacional para alertar sobre la vulnerabilidad de los grandes simios
Cada 24 de septiembre, el Día Mundial de los Gorilas invita al público general a prestar una atención especial a los grandes simios de África y a la extrema fragilidad de sus hábitats naturales. Esta fecha simbólica tiene como objetivo intensificar la concienciación en torno a las dos especies catalogadas en el continente, el gorila oriental y el gorila occidental, estando cada una subdividida en dos subespecies distintas. Entre ellas se encuentra el gorila occidental de llanura, una subespecie emblemática que es objeto de constante atención en el marco de los programas zoológicos europeos y mundiales.
En el ZooParc de Beauval, este acontecimiento permite destacar el estado ecológico de estos primates así como las múltiples amenazas que pesan sobre su supervivencia en el corazón de las masas forestales ecuatoriales. Las poblaciones salvajes sufren, en efecto, presiones directas que fragilizan el mantenimiento de sus efectivos, lo que justifica una movilización internacional coordinada para impedir la desaparición de estos fascinantes animales.
Papel ecológico y comportamientos singulares en el corazón de los bosques ecuatoriales
Los gorilas evolucionan principalmente en el seno de los bosques tropicales de África ecuatorial, colonizando tanto las zonas de llanura como los relieves montañosos. La distribución geográfica varía claramente de una especie a otra: los gorilas occidentales pueblan mayoritariamente los bosques de Gabón, Camerún y la República del Congo, mientras que los gorilas orientales se encuentran en la República Democrática del Congo, Ruanda y Uganda.
Su dieta es esencialmente de origen vegetal, aunque su composición depende directamente de las características del entorno forestal. En el gorila occidental de llanura, los frutos constituyen una parte predominante de las comidas diarias, mientras que los gorilas de montaña se alimentan ante todo de hojas, tallos y brotes tiernos. Al diseminar las semillas procedentes de los frutos que consumen, los gorilas desempeñan un papel de primer orden en la regeneración natural y la renovación del dosel forestal.
A pesar de su imponente envergadura, los gorilas son capaces de trepar a los árboles con agilidad, especialmente los más jóvenes, cuyo peso más ligero facilita las ascensiones. Para sus fases de descanso, diseñan nidos formados por ramas y follajes entrelazados, instalados en el propio suelo o acondicionados en altura. Por otra parte, se han constatado capacidades de uso de herramientas en ciertos individuos, como el empleo de un palo para sondear la profundidad de un curso de agua antes de adentrarse en él.
En el plano social, la estructura clásica se articula en torno a un macho adulto cuyo pelaje dorsal se vuelve grisáceo con el paso de los años, lo que le vale el sobrenombre habitual de espalda plateada. Este líder del grupo suele velar por varias hembras y su descendencia en lo que se define como harén, pero la naturaleza también alberga grupos compuestos exclusivamente por machos solteros. La comunicación se basa en una amplia gama de vocalizaciones, expresiones faciales y posturas corporales codificadas, sin olvidar el característico golpe en el pecho que permite en particular a los machos afirmar su fuerza e impresionarse mutuamente a distancia.
Un estado de amenaza crítica acentuado por un ciclo reproductivo muy lento
El balance realizado por la comunidad científica internacional sigue siendo alarmante: las dos especies de gorilas, tanto oriental como occidental, figuran en la categoría En peligro crítico de extinción de la Lista Roja de la UICN. A escala de las subespecies, un matiz alentador atañe al gorila de montaña, reclasificado en 2018 a la categoría En peligro gracias a los resultados concretos de las iniciativas de protección, aunque esta evolución positiva no garantiza la continuidad de su futuro.
Los factores de declive son múltiples y están directamente ligados a las actividades humanas. La deforestación así como la fragmentación acelerada de las masas forestales, provocadas por la expansión agrícola, la explotación maderera y las actividades mineras, privan a los grupos de sus recursos alimenticios y restringen sus vías de paso. A estas degradaciones ambientales se suman la plaga del furtivismo y el tráfico ilegal de animales salvajes, a los que se asocian crisis sanitarias fulminantes. Ciertas epidemias del virus del Ébola han diezmado de manera dramática algunas poblaciones de gorilas occidentales.
Esta situación de gran vulnerabilidad se ve amplificada por una biología reproductiva extremadamente lenta. Las hembras alcanzan la madurez sexual tardíamente y no dan a luz más que a una sola cría tras una gestación de alrededor de ocho meses y medio. La madre asume la crianza y la dependencia de su cría durante varios años, espaciando por este motivo los partos alrededor de cuatro años. Este ritmo reproductivo reducido impide cualquier recuperación rápida de los efectivos diezmados, haciendo indispensable un compromiso de conservación desarrollado a muy largo plazo.
El compromiso de Beauval Nature: seguimiento mediante cámaras trampa y un hito mundial
Frente a estos peligros, la asociación Beauval Nature despliega importantes programas sobre el terreno. Desde marzo de 2021, colabora estrechamente con la asociación HELP Congo en el parque nacional de Conkouati-Douli, situado en la República del Congo. Esta zona protegida alberga una rica biodiversidad amenazada, en la que vive el gorila occidental de llanura.
En esta reserva congoleña, se instalan cámaras trampa de manera metódica con el fin de garantizar un seguimiento regular de la fauna y profundizar en el conocimiento científico de las especies. Paralelamente a estos inventarios de fauna, los especialistas llevan a cabo estudios de investigación específicos y organizan campañas de educación y sensibilización ambiental dirigidas a las poblaciones y comunidades locales.
El ZooParc de Beauval y Beauval Nature mantienen también desde hace varios años una colaboración duradera con la Fundación Aspinall. Esta cooperación conjunta se materializó de forma espectacular en 2019 con la reintroducción en el medio salvaje, en Gabón, de dos hembras nacidas en Beauval: Mayombe y Kuimba.
La historia adquirió una dimensión histórica durante la noche del 13 al 14 de junio de 2021, cuando la hembra Mayombe dio a luz a una pequeña hembra llamada Taàli, palabra que significa «esperanza» en lengua batéké. Nacida de la unión de dos progenitores nacidos en parque zoológico y posteriormente devueltos a la vida salvaje, Taàli constituye una primicia mundial absoluta y un hito científico fundamental para la preservación de la especie. El seguimiento atento de Mayombe, de Djongo y de su descendencia sigue garantizado de forma continua por los equipos.

Una colonia de once gorilas repartida en dos grupos sociales en el ZooParc
En las instalaciones del ZooParc de Beauval, los visitantes pueden observar a un grupo de once gorilas repartidos de manera estudiada en dos grupos sociales diferenciados, reproduciendo los patrones de comportamiento naturales observados en la naturaleza. Por un lado vive un grupo reproductor compuesto por cinco individuos, bajo el liderazgo del macho dominante Euro, acompañado por cuatro hembras llamadas Kabinda, Sheila, Sawa y Anandi.
Por otro lado, la isla de los solteros acoge a una comunidad exclusivamente masculina de seis individuos. Está liderada por el macho adulto Asato, quien comparte su espacio con cinco de sus propios hijos: Mapenzi, Yamba, Kiwano, M'Baku y Kovanga. Los cinco nacieron en el ZooParc entre los años 2010 y 2019, como es el caso del joven M'Baku nacido en 2018.
La vida de Asato y sus hijos en la isla de los solteros: anécdotas y apadrinamiento
El día a día de Asato en su isla dedicada genera un auténtico afecto por parte del público y de los cuidadores de animales. Los cuidadores señalan que para localizarlo durante una visita basta con mirar hacia la fachada del edificio o cerca de la cueva situada frente a la isla de los Pelícanos, dos ubicaciones que le gustan especialmente. Reconocido por ser muy goloso, Asato muestra una marcada predilección por los tomates así como por los boniatos cocidos.
Desde su llegada a la isla de los solteros, los observadores lo encuentran más tranquilo, liberado de la vigilancia constante de un harén numeroso. Este padre de gran corazón sigue siendo sin embargo muy protector con sus hijos, velando en particular por los más jóvenes, M'Baku y Kovanga, y sin dudar en intervenir en caso de disputa para defender a los más vulnerables. Sus hijos buscan frecuentemente el contacto con él, aunque las relaciones van cambiando a medida que crecen: Kiwano, el más autónomo del grupo de hermanos, realiza regularmente demostraciones de fuerza que Asato tolera con reservas.
Para apoyar los proyectos de investigación y conservación dirigidos por Beauval Nature, es posible apadrinar a Asato a partir de 20 euros por un periodo de un año. Esta iniciativa ofrece la oportunidad de establecer un vínculo especial con este individuo contribuyendo al mismo tiempo a financiar las actuaciones sobre el terreno indispensables para la supervivencia de los gorilas.
Acciones ciudadanas y reciclaje de coltán: cómo actuar a nuestro nivel
La protección de los gorilas no depende únicamente de las actuaciones científicas en África; también se apoya en gestos ciudadanos concretos. El impacto de la tecnología móvil constituye uno de los desafíos principales: los teléfonos móviles contienen en particular coltán, un mineral cuya extracción minera contribuye activamente a la destrucción de las selvas ecuatoriales. Llevar a reciclar los dispositivos electrónicos en desuso permite reutilizar componentes esenciales y atenuar la demanda de extracción de nuevas materias primas.
El ZooParc de Beauval cuenta además con un punto de recogida específico para teléfonos móviles y tabletas fuera de uso, situado en el acceso sur del parque antes de pasar por las taquillas. Desde la implantación de este sistema en 2011, más de 14 000 teléfonos móviles y tabletas han podido ser reciclados gracias a la contribución directa de los visitantes.
En el día a día, cada persona puede respaldar la causa de los grandes simios adoptando hábitos de consumo responsables, como elegir de forma sistemática productos de madera o papel certificados con el sello FSC, y evitando la sustitución prematura de sus aparatos electrónicos. La ayuda económica mediante donaciones a Beauval Nature, el apadrinamiento de Asato o la simple difusión de información contrastada representan vías efectivas de acción para preservar el porvenir de los gorilas.
Fuentes: actus.zoobeauval.com · zoobeauval.com